Panorámica del embarcadero cañas y barro

Visita a la Albufera: Entre cañas y barro

Buenas viajeris del mundo:

Hoy venimos con un plan sencillo pero genial. Aprovechando el día de la hispanidad y que no teníamos puente, decidimos conocer un poco más de nuestra tierra.
Nos fuimos a dar una vuelta por la Albufera, uno de nuestros lugares preferidos de Valencia con esa fauna autóctona y esos campos de arrozales que te sugieren tanto.
Es el lago más grande de España y uno de los humedales más importantes de la península.
Foto panorámica de las aguas de la albufera, a lo lejos la costa a & km
Los árabes la conocían como “el pequeño mar“, porque antiguamente el agua de la Albufera era dulce y salada. Actualmente es una zona de agua dulce.
Llegar hasta allí si no tienes coche es muy sencillo, solo por 1,50 euros puedes coger el bus de la EMt, linea 25 y en unos 40 minutos estás allí. Otra opción es coger el Albufera bus turistic, que te hace una guía completa por la albufera, incluyendo un paseo en barca.
Nosotros fuimos en coche, porque íbamos en familia a celebrar el cumpleaños de David. Hicimos una parada en el embarcadero Cañas y barro, donde por 5 euros por persona, disfrutamos de un paseo, guiado, en una embarcación típica valenciana.
Panorámica del embarcadero cañas y barro
Nos contaron un poquito de historia, vimos patos autóctonos y un par de garzas reales haciendo guardia para pescar.
Garza real haciendo guardia en la orilla a la espera de peces
Nos explicaron cosas curiosas como que las mujeres solo tienen permiso para pescar en la Albufera desde 2007, tras una dura batalla legal de años y que las licencias de pesca solo pueden heredarse de padres a hijos y actualmente también hijas.
Nos enseñaron las redes tubulares que utilizan para pescar anguilas, animal muy demandado en la zona para cocinar el famoso plato valenciano,  all i pebre. Sin duda un paseo obligatorio para cualquier visitante. Además el trato con la perra guía fue impecable a pesar de lo pesada que se puso, intentando tirarse al agua a pescar su propia comida. Grace con el agua es un caso perdido.
Laura y Grace en la barca por l'albufera. Grace apoya sus patitas en el borde de la barca y mira fijamente el agua
Después de este super paseo fuimos a comer a el pueblo El Palmar, famosísimo por hacer los mejores arroces de la terreta. Teníamos una mesa reservada en el restaurante La cambra dels sentits,,  es espectacular, tanto en trato como en comida.
Pedimos un arroz del senyoret, que básicamente es como una paella de marisco pero con todo ya peladito y listo para comer sin mancharse las manos, espectacular. De postre compartimos un par de porciones de tarta, una de queso con arándanos y otra de calabaza con queso, las dos caseras y riquísimas. Os podéis imaginar que salimos de allí rodando.
 Foto del arroz del senyoret que nos comimos
Después de este atracón monumental decidimos dar una vuelta por el pueblo para bajar la comida. Es chiquitín y con mucho encanto, aunque desbordado de turistas y bastante incómodo para andar con un perro guía, porque las aceras son demasiado estrechas y encima repletas de terrazas, pero bueno, en general la sensación es buena.
Recomendamos esta visita tanto para adultos como para familias, los niños probablemente disfruten muchísimo viendo los animales en libertad y paseando en un barco que te lleva entre juncos. Diversión asegurada para grandes y pequeños.
Laura, David y Grace en el embarcadero con el lago de fondo
Nos vemos en nuestra próxima aventura. ¡Un nuni abrazo!

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